Servir a la luz y al amor, o a las sombras, la malquerencia. 21-9-25


¿Influye en ti y en la pareja humana la forma en que decidiste vivir tu vida? ¿Ayudas a las fuerzas del amor o a las fuerzas destructivas de la vida?

 

El ser humano puede ser impulsado por la energía de construir que es la fuerza del amor, o por una pasión destructiva. Dejando de lado si está bien o mal, respetando todo, esto sucede diariamente en cada uno de nosotros y en este mundo.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿a quién sirvo? No es tan difícil ver las cosas objetivamente y sin juzgar, pues ya sabemos que a veces variamos en el comportamiento. Podemos observar que, si los hechos de una persona en general buscan ayudar, conciliar, unir, mejorar, vincular, integrar o producir confianza, encanto y bienestar, entonces hablamos de un ser humano que trabaja la magia luminosa, la pulsión de vida, que sirve al amor, es decir, a la luz.
Si un ser humano, un mago o un maestro, generalmente busca o provoca separación, sometimiento, destrucción, manipulación, daño, disociación, malestar, desconfianza o desencanto, entonces ese ser humano o maestro está trabajando, consciente o inconscientemente, la magia oscura, la pulsión de muerte y sirve a las sombras.
Analicemos de todo lo que somos capaces los seres humanos en la vida cotidiana; dicho brevemente, lo que surge desde la fuerza natural instintiva que todos tenemos. Los instintos son inclinaciones o necesidades fisiológicas del ser humano; en cambio, las pasiones están condicionadas por el carácter, la educación, la moral, la cultura y las inclinaciones del alma.
 

Todos necesitamos soluciones al gran problema actual: el vacío de las necesidades existenciales, algo específicamente humano. No tienen ese problema los animales, ni las aves, ni las plantas, ni los insectos. Estas necesidades existenciales son las mismas para todas las personas; lo estudiaron los grandes pensadores, filósofos, científicos, psicólogos e iniciados.

 

Como expresa Erich Fromm:
“Los seres humanos difieren en lo relativo a sus pasiones dominantes. El hombre puede ser impulsado por el amor o por la pasión de destruir; en uno u otro caso satisface una de sus necesidades existenciales: la de ‘poner por obra’, afectar algo, producir un efecto, dejar huella. Que la pasión dominante sea el amor o la destructividad depende en gran parte de las circunstancias sociales; pero estas circunstancias operan en relación con la situación existencial biológicamente dada y las necesidades que en ella tienen su origen, y no con una psique indiferenciada, infinitamente maleable, como supone la teoría ambientalista.” (Erich Fromm, Anatomía de la destructividad humana, Siglo XXI.)

 

En la pareja o en cualquier vínculo sucede lo mismo, de acuerdo con tu tendencia o el camino que elegiste: circular en la luz o en las sombras.
Desde los elementos tierra, agua, aire y fuego manifestados como instinto, emociones y mente, cuando entre dos seres humanos se enciende la pasión y el deseo, también se puede tocar el alma para un vínculo espiritual profundo que vuelve todo más maravilloso: circula la luz. Pero si somos destructivos, con la misma pasión terminamos dañando al otro y a nosotros mismos, y todo se ensombrece.
Otra pregunta es: ¿qué atraes a tu vida desde lo femenino o lo masculino? Esto es muy importante, pues solemos creer que lo que llega es casualidad, pero depende de a qué energía elegiste servir. En realidad, el inconsciente también participa: desde el interior femenino (ánima en el hombre) o el interior masculino (ánimus en la mujer) surge lo que te enamora y lo que llega a tu vida en forma de hombre o mujer.
En la observación de ti mismo es necesario distinguir entre lo que atraes de afuera y tus estados interiores, pues encontrarás que atraes de acuerdo con tu vibración. Es difícil asumir la responsabilidad cuando algo va mal, por eso se necesita valentía para tomar consciencia.
Si quieres transformar la pasión en alimento para el espíritu, hay que amar primero un alma, no solo un cuerpo.
El amor crece, se vuelve profundo e intenso si ambos deciden un propósito de vida. Cuando dos seres humanos adultos, desde su individualidad plena, se encuentran y se eligen, el amor que nace espontáneamente puede ir más allá de un enamoramiento mecánico o inconsciente. Notarás profundidad cuando aceptas la sombra del otro, sus debilidades e imperfecciones. Así se crece: aumentando el amor y transformando las diferencias del ego en abono, como nutriente para construir juntos algo único y hermoso.
Es sublime cuando encuentras una verdadera intimidad: llegar al final del camino de la soledad, sentir que estás en el hogar con esa persona. La intimidad es el lugar seguro donde no hay miedos, vergüenzas, secretos ni temores, sino alma y corazón abiertos. Ese es el puerto al que todos queremos llegar.
Es casi sagrado cuando, luego de hacer el amor con amor, circula la luz. El éxtasis toca el alma: el hombre y la mujer se miran y descubren el brillo en los ojos, los rostros iluminados, la sonrisa profunda llena de un amor que comienza con magia y perdura con sentido de evolución.
La pareja que hace circular la luz se convierte en un acto de creación frente a la vida cotidiana. Entregarse y abrirse al amor es dar libertad al ser en uno mismo y en el otro. Esto ilumina no solo a la pareja, sino también al mundo que crean juntos: contentamiento, hijos, arte, proyectos. Amar en profundidad desde el alma hace fluir el deseo de planear y procrear lo más bello de la vida.
Feliz dìa a todos los S.A. 22-9-25 otoño en el norte y primavera en el sur.

 

Con amor Maestro Constancio

 

P. D. Recordando al S. A Don Jose Marcelli Noli.
….Nos queda mucho por explorar y entender las enseñanzas de nuestro Maestre, no solamente en el campo de lo Trascendental, sino en lo que estamos viviendo como individuos. Observemos cómo viven los Getuls que viven de modo diferente éstas mismas enseñanzas, porque en el eterno devenir de las cosas, han cambiado. Si hay que enseñarles, hagámoslo por los conductos establecidos, no de cualquier modo y con las experiencias adquiridas en nuestro paso por su Grado. Lo mismo con los Gap Pas y los Gelong. De lo Gurús hay poco de qué hablar, a menos que hayamos probado sus fuentes. De los Sat Chellah ya dijimos que ellos pueden hacer mucho sin hacerse notar. De los Sat Arhat hay menos de qué hablar.
En el campo de lo familiar, de los fenómenos sociales que día a día se están renovando para adaptarse a los grandes cambios de la época del Saber, observémoslos, pues se supone que ya los conocemos. Si acaso con un poco de ejemplos no impuestos, sobre la marcha es suficiente. Hay mucho en la actual evolución de las conciencias que nos puede servir a nosotros, siempre que no caigamos en hacer prevalecer nuestros avances sobre el proceso. Las relaciones de familia, por ejemplo, los hijos y los padres; las relaciones de pareja; los Políticos, el Clero, los Capitalistas, los comunistas, en fin, hay que estar informados y actuar de la mejor manera, imparcial y respetuosa. Nuestra labor de reeducación es inmensa, pero perfectamente factible si nos atenemos a los tiempos que corren. Las comunicaciones, las fuentes de información, a las que recurrimos, todo va cambiando, dentro del mismo plan general. Démosles el ejemplo con nuestra actitud frente a la vida, serena y de confianza. No hace falta más.
Sat Arhat José Marcelli 2 de septiembre de 2009

Comentarios

  1. Simplemente bellisimo como siempre Maestro. Feliz día para Ud. también. Lo escucho todos los dias.
    Abrazos desde Concepcion del Uruguay Entre Rios, esperemos ande por aqui !!!

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