Compartiendo el Sendero 50 

Las meditaciones por la paz.

La paz es algo que de alguna manera buscamos todos, la paz afuera y sobre todo la paz interna. Pienso que lo importante es encontrar una paz duradera y sostenible en los buenos y malos momentos, que llene de armonía la vida. Un ser humano en paz busca la equidad y el bienestar general, fomentando la evolución y el desarrollo de sí mismos y de todos. Lo interesante es que, aunque a veces no hay paz en el exterior, si tienes paz interior, todo seguirá bien y ese estado te llevará a aprovechar al máximo tu potencial para vivir una vida digna y feliz.


El asunto es, cómo puede un ser humano estar en paz y ser feliz si se miente a sí mismo y por lo tanto, inevitablemente, les miente a los que le rodean.  La vida mecánica inconsciente puede considerarse una forma de mentirse a sí mismo, y demasiada gente todavía vive en ese estado; por eso, el resultado es que no será posible estar verdaderamente en paz, si no hacemos un cambio.

Trabajar por la paz interior, no solo es sanar la violencia que tenemos todos en nuestro lado oscuro, sino aceptarla y controlarla. El asunto está siempre en dejar de mentirse; debo reconocer que eso cuesta mucho; hablo por experiencia propia, pero es imprescindible lograrlo.

Por eso debes preguntarte: ¿cómo puedo estar en paz y ser feliz si me miento a mí mismo y por lo tanto miento a los que me rodean? No podremos ser auténticos al no ser sinceros con nosotros mismos, y eso es fundamental para estar en paz. Seguramente han escuchado o leído aquella maravillosa frase expresada por Jesús en el evangelio de Juan:

“La verdad os hará libres”. Está encuadrada en una enseñanza importante “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Es una frase contundente que ya en sí misma es liberadora; sin embargo, creo que no muchos de nosotros comprendemos la valentía y la sabiduría para aprender a distinguir y afrontar la verdad de todo lo que somos.

Sin ir muy lejos, siempre estamos tratando de que otros se apeguen a la verdad o dejen de mentir según nuestro criterio, o sea, intentando resolver la verdad del mundo, de los demás, de la economía, de la política, de las injusticias, de su vida espiritual y todo lo que está allá afuera.

Bueno, es fundamental que te detengas unos minutos y pienses en ti, en tu propia verdad. Deja de mirar para afuera todo lo que para ti “está mal”, empieza a mirar hacia adentro, a la maravillosa existencia cruda, desnuda y sin rodeos de quién eres.  ¿La asumes? ¿La conoces? ¿La aceptas? ¿Te desagrada? ¿Te da miedo? ¿Te sientes culpable por lo que hay de ti? ¿Te avergüenza? Sí, así es, nos pasa a todos, pues esto sucede cuando empiezas sinceramente a observarte, ya que somos una dualidad; en nosotros está lo que consideramos malo o lo bueno. Pero debes mirar también, para equilibrar, todos los matices luminosos y preguntarte de la misma manera en qué medida los aceptas como tuyos.

Ahora observa, sin mentirte, todos los rincones oscuros de tu consciencia, las emociones más básicas que no te gustan, los pensamientos negativos, tu potencial destructivo o simplemente aquello que te causa pereza cambiar de ti mismo. Podemos pasar toda la vida sin profundizar en las partes que no nos gustan de nosotros mismos y de nuestra vida, por estar cómodos, evadiendo tomar decisiones, continuando con relaciones que nos lastiman, haciendo un trabajo mecánicamente día tras día, tratando de encajar por baja autoestima en donde sabemos que no vale la pena, etc., pero todo aquello que vamos dejando sin resolver y que guardamos en el armario oscuro de la inconsciencia, es ruido que impedirá que emprendamos el vuelo hacia nuestro verdadero potencial como Seres, para empezar a estar mejor, simplemente por no enfrentar y aprovechar la ‘Verdad Liberadora’. Tú lo sabes, en la vida todo implica un esfuerzo, y en realidad el esfuerzo más bello es con seguridad conocernos profundamente, sin miedos, ni culpas, ese el verdadero camino hacia la liberación que te dará paz.


Quien vive según la verdad, por lo menos la suya, será como mínimo, más alegre, disfrutando también de sus deseos, necesidades y los placeres de la vida en un estado de alerta. Esta es una buena manera de ser felices, la sensación de no mentirse, expresando el deseo que está involucrado en lo que haces, te aseguro que terminas confirmando que la vida no acontece por inercia, destino y obligación sino porque ejerces tu libre albedrío, las múltiples posibilidades que todos tenemos.

La verdad que omites te esclaviza…así que todo lo que omites reconocer en ti mismo, las cosas o verdades que se deberían expresarse por ser necesarias y sin embargo las omites por conveniencia o miedo, en realidad terminan esclavizándote y por lo tanto ya no tienes paz interior, aunque nadie se entere. Para descubrir la Verdad, con mayúscula, dentro de ti y fuera de ti, hay una herramienta maravillosa y fácil de usar, la meditación.

Solo por citar un poco del resultado de alguna técnica de meditación para lograr la paz interior y la paz externa, influyendo y mentalizando paz para todos, menciono algunas meditaciones públicas disciplinas por la paz: desde el ashram de Coatepec en un momento con más de 600 personas en línea; algunas en Monterrey  organizadas por la RedGFU;  Durango, donde la RedGFU y el gobierno organizaron una meditación por la paz invitando a este servidor. En esa ocasión meditamos unas 300 personas en un estadio. Ya son varias en muchos lugares y países.

Pero esos días, cuando me puse a escribir sobre meditar por la paz, había dirigido una meditación en Monclova, que también fue maravillosa, pues mucha gente encontró lo que necesitaba para sus vidas. La menciono porque fue a las 8:15 de la mañana y se juntó mucha gente en el parque Xochipilli, algo que me sorprendió por ser un día de trabajo normal. La gente fue citada por una mujer, noble líder de la RedGFU en Monclova, Norma Narváez, y por la coordinadora del parque, Isis Patoni Rodríguez.

Luego de relajarnos, recorrimos un poco la vida, cada uno en sí mismo y luego de intentar aceptar parte de la verdad de todo lo nos pasa y lo que somos los seres humanos, viendo que hay mucho de bueno en toda vida, comenzamos a sentir agradecimiento y encontramos esa paz al amarnos como somos, con defectos y virtudes. De ese modo pudimos, con amor, mentalizar la paz para todos los seres, incluso pensar en rodear de amor a aquellos que consideramos negativos o malas personas.

Cuánta alegría profunda experimentamos todos en ese ambiente. Al finalizar, hubo muchos abrazos y expresiones de amor, emociones, lágrimas de alegría y agradecimiento. Por la noche, otra meditación en la RedGFU de Monterrey, donde pasamos de la sombra al amor, descubriendo la dualidad de la vida en cada uno y aceptando la realidad maravillosa de los pares de opuestos en toda manifestación y experiencia en lo cotidiano.

Me sorprende todos los días gratamente ver tantas personas que quieren generar y mentalizar paz para el mundo. También hubo y hay mucha gente en línea de diferentes partes del mundo apoyando las meditaciones por la paz, pero ya todos como grupo humano en el mundo, estamos generando una energía maravillosa, un ¿Quieres paz? Comienza por ti mismo y luego participa y ayuda donde puedas.

Estamos generando en todas partes que lo soliciten estas meditaciones; los seres humanos necesitamos paz, realmente. Soy miembro de una institución que es una red cultural para la fraternidad humana, sin fines de lucro ni afiliación política o religiosa. En muchos lugares se hacen actividades para el desarrollo de la conciencia, y la meditación es algo básico y fundamental.  Pueden rápidamente aprender a pensar, a mirarse, a observarse, entonces,  en este escrito vamos a hacer un recorrido interno de a poco, cada uno a su manera, porque para poder generar una paz grupal y que esa paz grupal influya en una paz en muchos lugares necesitamos primero empezar por nosotros mismos; algo que no es tan fácil, para eso hay que apagar el ruido del cuerpo que a veces interfiere, duele, molesta, hay que apagar el ruido emocional, pues para estar en paz necesitamos liberarnos de resentimientos, algo tan difícil todavía para los seres humanos a pesar de que conocemos la extraordinaria inteligencia emocional que podemos desarrollar. Seguimos guardando resentimientos, eso es basura y ruido en nuestro interior, odio, broncas, heridas emocionales situaciones de la infancia, la adolescencia y de adultos en la edad que sea, en cualquier momento suceden cosas, hay pérdidas, situaciones que nos hacen mucho daño, vemos injusticias, hasta puede parecer que hubiera demasiada maldad en el mundo, pero todo eso es muy relativo y si hay algo que podemos manejar que no es externo, es la paz interior, esa paz  empieza cuando un ser humano logra aceptarse y amarse a sí mismo; inclusive uno dice: “hay mucho prejuicio en la sociedad”,  pero el prejuicio está en uno,  entonces hay prejuicios de raza, de género, prejuicios de credos, prejuicios de clases, pero en realidad creemos que el problema sigue estando afuera; no es cierto, se los puedo asegurar, está adentro, ustedes investiguen, no crean nada de lo que les expreso, simplemente piénsenlo, si un ser humano está en paz consigo mismo, qué fácil es estar en paz con los demás.

 Así que necesitamos encontrar esa paz en nuestro interior, entonces voy a sugerir algunas cosas. Ustedes pueden hacer ese recorrido interno si quieren y también otros que están leyendo aquí, para luego sumarnos a mentalizar una paz para el mundo; les aseguro que mentalizar algo como esta meditación tan hermosa, no digo hermosa por lo que este servidor está escribiendo, sino hermosa porque todos los seres humanos que se juntan a meditar por la paz vamos a hacer un aporte al mundo.

 Hay gente que no sabe o le parece algo muy raro que haya habido gente en las cuevas del Himalaya meditando por la paz del mundo, mentalizando un equilibrio en el planeta; si estaban perdidos ahí en las montañas en un lugar inhóspito, ¿de qué manera podían influir realmente?  hay una mente colectiva que nos une a todos como especie, en cierto momento se le llamó el inconsciente colectivo, en otro, campo morfogenético, lo claro es que las especies están conectadas. El inconsciente colectivo y el campo morfogenético son dos conceptos aparentemente distintos pero que se conectan en términos de su influencia en la percepción y la experiencia humana. El inconsciente colectivo, propuesto por Carl Jung, se refiere a una parte de la mente inconsciente que contiene información y patrones conductuales heredados genéticamente de nuestros antepasados. El campo morfogenético, propuesto por Rupert Sheldrake, sugiere que los organismos se desarrollan y organizan de acuerdo con campos de información, no físicos que influyen en su estructura y comportamiento.

Por eso es hora de tomar conciencia y no olvidarlo en ningún momento, que estamos enlazados y también ser conscientes que el estado emocional, los pensamientos y lomque sí vemos de las acciones, influyen en los demás. Lo comprobamos en las cosas concretas, pero pensamos que las emociones que sentimos y que no expresamos no influyen, pero sí lo hacen porque es vibración y toda vibración viaja hacia cualquier lugar del universo; entonces de acuerdo con cómo pensamos, así sentimos y nuestro cuerpo vibra y como estamos vibrando eso aportamos, alimentando positiva o negativamente ese campo mental.

Meditación:

Con cierto orden, les recomiendo dos elementos, un incienso de calidad para perfumar el ambiente y para ver el aire que es el intelecto y un fuego en una veladora sobre una mesa, esa es la mente intuitiva. Son elementos clásicos para usar en una meditación, ayudan para hacer puente. La tierra ya está y todo lo que sentimos es el agua. Si es posible, practicar en la naturaleza o en cualquier lugar de su casa más tranquilo. Los árboles, ríos, la montaña, el mar etc. nos ayudan a esa paz, buscar un lugar silencioso también, pero puede ser en cualquier parte, también en la ciudad.

Marca el comienzo con un cuenco o diapasón que suene armónico para ti. Luego de relajarnos respirando profunda y lentamente, notarás que la mente comienza a activarse con la respiración lenta y pausada. (pero el que no conoce la respiración no se preocupe, haga el esfuerzo, pero sin forzar nada, respire como guste). Respira profunda y rítmicamente, comienza sintiendo el aire en las fosas nasales que pasa por tu garganta llega a tus pulmones, retenlo un momento, exhala lentamente por la nariz sintiendo el aire que pasa por la garganta y continúa con esa respiración, encuentra tu ritmo. En cada inhalación conecta tu cuerpo y en cada exhalación comienza a relajarlo desde las piernas a la cabeza, a tu manera, a tu ritmo, concéntrate, trata poco a poco de dejar tu cuerpo quieto, tranquilo, respira. Escucha el sonido de la respiración, concéntrate en ti misma, en ti mismo, llénate de la paz que transmite la naturaleza o la magia de la vida que hay en ti, observa tus emociones cómo te sientes en este instante. Sigue respirando rítmica y lentamente, concentrado en llevar a tus emociones a un estado de tranquilidad de gusto de estar ahí en presente, contigo intentando estar en paz, disfrutando de este instante concéntrate en ti, acepta todo lo que pasa afuera de ti, cualquier ruido, no importa si es un camión o es una alarma, solo mira hacia dentro concéntrate en ti, apaga poco a poco el ruido interno y ahora observa tu mente los pensamientos a dónde van y poco a poco trae tu mente al presente a este lugar en donde estés meditando, a tu cuerpo a tus emociones, a la mente en el presente; deja el pasado, deja el futuro disfruta este instante de atención plena de en ti misma, en ti mismo, sin nada fuera de ti mismo.

Si ya lograste una respiración pausada, lenta, lo que va a suceder es que la mente se relaja, así de simple, hay que lograrlo con la respiración; luego de relajarnos, Intentaremos usar en la meditación la mente intuitiva, o sea la mente superior, que es la mente que puede controlar la mente, y entonces intentemos hacer eso controlar nuestra mente intelectual, salirnos de la vida cotidiana, intentar realmente estar en paz con nosotros, aceptarnos; inclusive cambiar ese estado que podemos tener de las dificultades diarias, todo lo que nos ha pasado en la vida hasta hoy para ir a un estado de amor y ese amor  luego compartirlo hacia los demás en la meditación. Como necesitamos primero sentirlo por nosotros mismos bien relajados, abraza tu corazón y repite varias veces en tu mente o en voz baja, “Me amo profundamente, me amo profundamente…”

Sigue con la meditación, debes hacer resonar en la mente que reverencias la joya del loto que mora en tu corazón, como en cualquier corazón humano, entonces para estar de paz, pues también hay que valorar eso divino que hay en cada uno. Todos somos hijos del universo todos somos hijos de la luz y de las estrellas, valora eso en esta meditación. A veces en la vida no nos hemos apreciado por las cosas negativas que nos dicen o creemos de nosotros mismos. El tema de tu meditación es tu propia vida; observa rápidamente las situaciones que te lastimaron que te hirieron, simplemente observa en tu vida lo que recuerdes en este momento que te ha hecho daño. Recorre un poco con tu vida situaciones que te apagaron la sonrisa, que te quitaron el entusiasmo por la vida, sueños que aún no pudiste realizar y comienza a reconciliarte con tu pasado; todo lo que pasó ya no está, tómate estos minutos para estar en paz, suelta esa pesada carga…suéltala…suéltala… 

Ahora observa nuevamente tu vida, todas las cosas buenas que te han pasado que recuerdas, toda la sonrisa, el amor, las situaciones en la familia, en los vínculos la amistad; las situaciones en la vida, los momentos de gozo, observa que hubo mucho de bueno en tu vida, observa y cada vez que recuerdes algo sonríe para ti sonríe y comienza a estar agradecida, agradecido, con todo lo bueno que te ha pasado. Eso no lo sueltes, pues es un momento de amor, una mirada profunda, un momento de conexión con el universo, con tu propia idea de Dios. Cuántos bellos momentos que, sin darte cuenta, algún mal momento tapo todo lo bello que te ha pasado, mucho de bello que hay en tu vida, todo lo bueno que hay en ti, ahora sonríe, hoy estás en paz con tu pasado, con tu propia vida contigo, en paz con la gente que te rodea, en paz con tu percepción de lo sagrado, tu percepción de Dios. Ahora, en cierto momento, quiero que sinceramente abraces nuevamente tu corazón y repitas nuevamente las palabras “Me amo profundamente”, pero trata de que sean más sinceras, un verdadero mantra, hoy te amas profundamente, tómate el tiempo que necesites y después repites: estado de paz, estoy en paz, estoy en paz.


Si logras ese estado de paz ahora si podemos mentalizar paz para el mundo, empezando por nuestra familia más cercana, todo tipo de pensamiento positivo que surja.  Así en este estado de paz vamos a mentalizar la paz para tus familiares, incluso con los que no te llevas bien, en este momento vas a ser bienqueriente con toda tu familia llevándole paz desde tu corazón, desde tu mente a tus amigos, a la ciudad donde vives. Conectados todos desde esta actitud de amor y de paz que estamos teniendo te sientes en paz y deseas la paz para tu país para todo el planeta; puedes mentalizar unas palabras de paz para la humanidad y para el mundo en este momento o una oración para que reine la paz en el corazón de todos los seres humanos y en todos los planos, que la paz se extienda por toda la humanidad.

Todos son paz en este momento, nuestra mente individual conectada de manera grupal con la gran mente universal, paz, amor y luz para todos los seres. 

Juntos verbalizamos el mantra de la paz  con agradecimiento, inhalamos profundamente…Shanty, Shanty, Shanty… nos quedamos en silencio y luego cerramos tocando 7 veces el cuenco.

Muchas gracias.

Cada ser humano comienza a vibrar más con su lado luminoso, el lado constructivo que tienes y que todos tenemos. Les aseguro que podemos hacer que este mundo se transforme en lo que es, un paraíso, pero si no estamos en paz no lo podemos apreciar, logremos La Paz.

Gurú Constancio









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