SENDEROS DE EGIPTO - Carta 5

Senderos de Egipto - carta 5

Quinto centro: El templo de Osiris y Luxor


Abydos

Antes de ir a lo que consideramos el quinto centro de energía que es  Luxor, pasamos por Abydos, ya que fue un corazón espiritual en Egipto, por ser el lugar donde “resucitó”  el dios Osiris. El templo de Osiris no es un chakra de los principales, pero es un templo muy importante donde tuvimos una experiencia impresionante, profunda y extraña, para este servidor y para el grupo.

En ese templo de la resurrección, hay siete santuarios de las deidades importantes, por supuesto recorrimos todas las cámaras y lugares principales, luego nos quedamos en la que se utilizaba para cruzar el umbral hacia otra dimensión, el cuarto del renacimiento. Nos preparamos en círculo de pie, primero tomándonos de las manos, luego con el mudra cruzando los brazos en cruz por la derecha, respirando profundo para ir relajándonos y así hacer una meditación y conectar con el universo; este servidor colocado justo donde entra la luz por una ventana en forma de pirámide en el techo, que es el lugar en donde casi seguro se  colocaban los sacerdotes en la antigüedad para su ritual. 

Meditamos armando entre todos un ambiente maravilloso de paz, cerrando los ojos fuimos hacia nuestro interior, hacia lo que somos en esencia, conectando con la fuente a través de un río luminoso; como una gota de luz desde nuestras mentes nos sumergimos en un río de luz para el viaje, llegamos a un océano de luz y nos sumergimos en él; fuimos sanando nuestras heridas más profundas en esa fuente de la que todos venimos, dejando también creencias e introyectos que no nos sirven, renacimos y retornamos al río de luz luego de abrevar del manantial; volviendo a nuestro cuerpo llenando con esa luz la mente, sanando las emociones y luego el cuerpo. En ese estado de paz y armonía, mentalizamos también salud y amor para el planeta y los seres humanos; cerramos con muchas bellas sensaciones y sensibilizados. Fuimos dejando el lugar despacio y en silencio, tomando cada espacio como la oportunidad de renacer, vi los rostros de cada uno, con una sonrisa profunda.

Caminamos lentamente en grupo, pero en un momento me quedé mirando algunos símbolos, sobre todo porque cuando en un lugar hubo algo encaminado hacia lo sagrado, lo notas hasta en sus paredes; luego pasamos por el pasillo donde están las entradas a las cámaras y sin entender bien qué pasaba, me sentí atraído hacia una en especial, donde está el trono de Isis, tan rara la sensación, porque ya habíamos estado allí, pero era como si algo o alguien me llamara en mi mente, tuve que mirar hacia adentro, atendiendo este extraño llamado pensando qué me estaba pasando. Me ubiqué en un centro, el lugar donde se ponía el sacerdote, más por intuición, en realidad, y en especial por ese “llamado”; de paso para que tomáramos alguna foto con Camilo, que era el único que me acompañaba, todos se habían adelantado. La luz se junta en ese punto, justo donde convergen esos rayos de las dos ventanas piramidales del techo, ahí me quedé parado. Por alguna razón las luces del lugar se apagaron y sólo entraba la luz del sol por las ventanas piramidales. Estaba conmovido, percibiendo la vibración del lugar, no sé bien cómo expresarlo, fue algo especial, ni sabía realmente lo que estaba pasando, pero Camilo en silencio, sin yo darme cuenta, llamó a los otros y todos  observaron de afuera por unos minutos. Me quedé ahí un tiempo sin tiempo, no sabía que se había formado una pirámide en el suelo partiendo de donde estaba parado con la punta hacia la entrada; las personas emocionadas comenzaron a tomar fotografías. Se encendieron las luces nuevamente y saliendo comenzaron a contarme cosas, no entendía bien, pero lo seguro (me dice Micaela), es que nuestros corazones fueron tocados por la energía sanadora de Isis, por su presencia encarnada en amor. Femenino y masculino unidos hacia una Trinidad superior. 

 

Los comentarios me hicieron caer en cuenta de lo que había sucedido: alguien sintió una energía sanadora, un renacer de sí mismo; otro decía que le pareció recibir un poco de luz en su alma, otra que “sanar viejas heridas”; “para mí fue como un reencuentro de estar en los espacios que seguramente ya había estado en alguna etapa de la existencia de mi alma”; o “miren y justo pudieron tomar la foto de cómo entraba la luz del atardecer formando la pirámide asuntándonos, un momento mágico, poderosa la energía de Isis, un silencio que tenía mucha fuerza”; “fue un maravilloso momento, me alegra que hayamos podido presenciarlo y pienso que hubo mensajes únicos y profundos para cada uno, estremecedor”;  “fue muy lindo el momento en el que yo estaba meditando en mi ser, en mi existencia desde la puerta con esa imagen de la cámara y de pronto apareció la pirámide entre luz y sombra”.

Sigo pensando en qué tipo de campo inteligente de energía o fuerza  provocó eso, lo que sí pude comprobar fue que como siempre, puede surgir mucha luz en medio de la oscuridad.

Las enseñanzas de Isis que representa lo elevado femenino, la mujer alada que hasta el día de hoy, se considera la línea guía para todas las personas que buscan la verdad desde la paz interior y el amor, especialmente para los que buscan descubrir su alma divina. La gente siguiendo sus enseñanzas, cuentan, que les es fácil llegar al don divino de Osiris o sea lo sagrado masculino.

Osiris necesita de Isis para trascender, así como Isis de Osiris. Muchas veces el ego no nos permite estar en armonía con el sexo opuesto pero si llegamos a esa armonía podremos trascender a planos más sutiles de existencia.

Dimos muchas gracias a la vida por tan mágicas experiencias y sobre todo por recordar algunas cosas que traemos en lo profundo del alma. 

En un Ceremonial durante esa semana del viaje, tuve unos momentos especiales relacionados con lo que pasó en  la cámara de Isis, en ese templo.

Para aclarar, el Ceremonial es una  práctica diaria para entrar en armonía con todo lo que te rodea, hacia arriba con la inteligencia que nos rodea y utilizando la fuerza de los elementos; para este servidor este ritual es muy importante. Tiene un momento culminante en que el oficiante luego de pronunciar un mantram, el Dálet, que significa el abrir una puerta, se da vuelta hacia los asistentes, describe tres triángulos y termina con uno con la punta hacia abajo, en el vientre, compartiendo la energía que fluye en el Ceremonial para los que participan. En ese momento terminé de entender lo que había estado tratando de explicarme de lo que sucedió con ese llamado y al ponerme en ese lugar que por coincidencia se apagaron las luces y sólo entraba la luz del sol, por las pequeñas pirámides que dirigen esa luz, todo lo demás completamente a oscuras, estaba ahí simplemente relajado y se armó un triángulo con la punta hacia abajo en el suelo, esta pirámide es similar, por eso fluyo energía para los que estaban en la puerta, nada más que cumplí la función casi sin darme cuenta de lo que estaba pasando. Pero sucedió un poco, lo que se experimenta, en la Teurgia del Ceremonial.  

Es algo profundo y noble, el oficiante con sus limitaciones humanas puede hacer de puente con esta energía de luz durante la Ceremonia Cósmica, los participantes reciben lo que necesitan si están receptivos, pues es el aspecto luminoso del universo; el mago sólo hace de puente. Todo el Ceremonial es la preparación para esa unión del macro y el microcosmos, este triángulo es para que toda esa energía fluya hacia la gente que está presente, hacia el planeta, los que están en línea y cualquier persona, aunque no lo sepa. Entonces uno se pone de canal y puede ser muy útil, lo se por los resultados y es totalmente consciente. No hay nada visible, pero puedes percibir a veces la presencia de mayor luz y entonces sabes que fluyó muy bien la Teurgia.

Estas experiencias diferentes en cada lugar se dieron porque intenté ponerme al servicio de esa inteligencia Superior, pensando  en una tradición iniciática de otros tiempos, desde miles de años, y de la cual venimos y aprendimos.

Afuera más distante observamos la flor de la vida en una parte de las construcciones, tiene agua subterránea con una temperatura caliente, no se puede bajar al lugar, dicen no saber de dónde sale el agua, en cierta parte representa la diosa Nut que recubre el cielo y es el vacío. En ese lugar había veinticuatro puertas, (puede relacionarse con los veinticuatro ancianos); se ven algunas puertas todavía y el Iniciado debía saber los nombres de los guardianes de cada una, así pasar por esa cámara y luego salir por un túnel que era como una vagina para renacer.

Se habla de la muerte de Osiris cuando su hermano Seth lo mató y cortó su cuerpo en catorce pedazos. Isis, hermana y esposa de Osiris, recogió su cuerpo en catorce días (por eso la noche de luna llena catorce) y Osiris recibió aliento vital y se negó a permanecer en la tierra y eligió ser el dios de la vida futura y el renacimiento. 

Su ceremonia de renacimiento se realizó en este templo, por eso el templo de Osiris al lado del agua de Abydos, dentro de este templo, representa lo que significa el océano primitivo y se cuenta que este lugar todavía tiene muchos secretos. 

Las diosas que ayudan a resucitar a Osiris son su esposa sis, que va a buscar todas las partes del cuerpo por la ruta del Nilo junto a la diosa Neftis que es la diosa de la magia. Lo femenino reconstruyendo a lo masculino y llevándolo a lo Sagrado.

Quinto centro de energía: Luxor

En Luxor apenas entramos, y además de sorprendernos por lo imponente del templo y su tamaño, encontramos una garganta expresada en las piedras, que justo coincide con el chakra Vishuddha y el quinto rayo, la mente concreta.

El templo de Karnak que recorrimos antes como cuarto centro de energía, se conecta con el templo de Luxor y juntos presentan el lado derecho y el lado izquierdo, conectados por la avenida de la esfinge que representa la glándula pineal que une las dos partes del cerebro. 

 

Entonces, la ceremonia debía comenzar en Karnak, que representa el lado derecho del cerebro (la parte lógica), caminar por el sendero de las esfinges y terminar en el templo de Luxor, que representa el lado izquierdo del cerebro (la parte de la imaginación, en realidad la intuición). Así que juntos son la dualidad.

Fue construido siguiendo principios sagrados de geometría. Se dice que su diseño simboliza el cuerpo humano y el recorrido espiritual desde lo terrenal (los pies) hasta lo divino (la cabeza). Cada sección del templo representa un nivel de conciencia. Una conexión con el cielo,  en la antigüedad, se creía que el templo no solo estaba conectado a la tierra sino también a los astros. Se orientó hacia el Nilo, considerado la “vena” de la vida espiritual, y estaba alineado con ciertas constelaciones durante los rituales.

 

Es el lugar de la creación, la mente que concreta las ideas, dedicado a Amón-Ra, el dios más “completo” de Egipto y el responsable de la creación. Los antiguos egipcios creían que Luxor era el lugar donde se formó el cosmos, y cada ceremonia allí evocaba el renacimiento del universo.

Para los egipcios, y en general para los pueblos semitas, existió la comprensión de lo que se llama Mantra Yoga, por eso el Creador habría utilizado el poder del Verbo, es decir, la magia de la palabra, cuando decidió que el mundo existiera. El Demiurgo Atum y su emanación la suma de Amon y  Ra, una vez que concebía un elemento precisaban solo “pronunciar su nombre” para que éste tomase vida. 

Si analizas en tu vida pensamientos que luego se concretaron, descubrirás que la mente, junto con la magia de la palabra, permite que la realidad que se expresa quede materializada.

Se afirma que “toda palabra divina viene a la existencia según lo que el corazón ha pensado y lo que la lengua ha ordenado”. Seguramente así fueron creados los orígenes de la energía como fuerza vital partiendo de las partículas elementales del universo. Se diferencian luego por  determinadas cualidades y  niveles del ser, gracias a la intención con la que se verbaliza. Por eso es tan importante aprender a pensar, a sentir y de esa manera vibrar desde el corazón y expresada por la lengua, así pasa que conscientemente puedes darle significación de toda cosa.

Entendemos que es muy significativo que la palabra «Ra», que designa al gran dios creador, fuese escrita en egipcio con los signos jeroglíficos de una boca y debajo de ella un brazo. La boca simbolizaba la palabra, en tanto que el brazo estaría haciendo referencia a la idea de concretar la acción. 

La procesión de Opet es una de las ceremonias más importantes que se realizaban en Luxor dentro del Festival de Opet. Durante este evento, las estatuas de los dioses eran transportadas del Templo de Karnak, al Templo de Luxor, simbolizando la unión de lo humano con lo divino.

 


Es considerado por algunos estudiosos y expertos en espiritualidad como el "chakra de la garganta" en la Tierra, debido a varios aspectos simbólicos y energéticos. El chakra Vishuddha está asociado con la comunicación, la expresión, la verdad interior y es la manifestación del verbo en lo humano. Por su posición geográfica y su diseño, se alinea con este concepto al representar un centro de conexión y expresión entre lo humano y lo divino.

El templo de Amón-Ra servía como un lugar donde los sacerdotes realizaban rituales que implican, invocación, canto y la recitación de himnos sagrados. Estas prácticas eran una forma de expresión verbal y espiritual, lo que conecta con la función del chakra de la garganta.

El equilibrio entre el bien y el mal se muestra como una balanza en la garganta. En los grabados, ambos hombres ahí a los costados y la flor de papiro que es la sabiduría de lo masculino y la flor de loto que es la compasión y misericordia, lo femenino.

Fueron unas horas hermosas en Luxor, empezamos al atardecer y al llegar la noche se transformó en algo muy  especial por la fuerza de la luna llena que estaba enorme y preciosa; la luces le dieron un toque mágico a cada espacio y  en algunos lugares las fotos con la luna fueron muy bellas. Realizamos una profunda meditación activa sin un ritual en particular, porque había mucha gente y para no molestar, algunas personas se acercaron y nos pidieron tomarse fotos con nosotros. Nos toca dirigirnos al sexto y séptimo centro y ya tenemos el alma llena de experiencias hermosas y profundas que tardaremos en asimilar.

 

Gurú Constancio.


Comentarios

  1. Norma Espinosa de los Monteros17 de diciembre de 2024 a las 11:05

    Simplemente bellísimo, Gracias Gracias Gracias

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