Mensaje de Navidad 2024

Un maravilloso tiempo para Ser…

Al estudiar el cosmos comprobamos que el universo siempre nos está influyendo, pero en estas fechas hay detalles más interesantes; uno de ellos es la interacción entre la Tierra y nuestro Sol; eso nos despierta de manera más notable, estimulando a todo ser humano al desarrollo de la consciencia de sí mismo, claro, si decides aprovechar esta energía a tu favor. Por eso, el Sol simboliza desde hace miles de años, los grandes movimientos espirituales en la humanidad. 

Si observamos lo que sucede en el mundo, en los seres humanos y sobre todo en uno mismo, en los días cercanos a Navidad y fin de año, podemos comprender y aprovechar mejor la energía del solsticio de invierno en el norte y de verano en el sur. 

Flota en el ambiente la necesidad de compañía y a la vez la inclinación al recogimiento, incluso, parece multiplicarse la sensación de soledad, si es esta tu inclinación; surge la tendencia a meditar, a observarse y a la búsqueda de respuestas más profundas como el propósito o  el sentido de la vida, tus sueños tal vez olvidados, si eres feliz, los vínculos…. Lo interesante es que son las condiciones requeridas para facilitar el desarrollo de una conciencia trascendental, representada en los últimos dos mil años para muchos, por Jesús el Cristo. El Maestre que enseñaba el Camino del amor que conduce a la Verdad y la Vida, por quien gran parte del mundo celebra su Nacimiento el 25 de diciembre. Por eso, dándole mucha importancia a este acontecimiento, el 25 de diciembre a las 00:05 tendrá lugar la práctica de una Ceremonia Cósmica particular, un ritual de Teúrgia, que es una oportunidad para enfocar nuestra intuición, sintonizarnos y ponernos receptivos al plan natural de la vida y nuestra integración consciente en el mismo.


Todo este fenómeno del ambiente decembrino me lo explico en parte por la influencia mayor de esos siete rayos que podemos ver como colores, cuando la luz pasa por un prisma, sabemos que la luz se descompone en los colores que refleja el  arco iris: violeta, Índigo, Azul, Verde, Amarillo, Naranja, Rojo.

Relaciono entonces los rayos de energía con esas vibraciones visibles en colores, pero en realidad todo el tiempo la luz está alimentándonos con diferentes “tonos”. Los rayos se conocen desde hace miles de años, eran parte de las enseñanzas más secretas, para almas y mentes evolucionadas. Ahora las comprendemos más fácilmente como siete vibraciones y canales de luz a través de los cuales fluye todo lo que existe; los rayos contienen por lógica las 17 partículas elementales base de toda vida; no existiría nada en el sistema solar sin esos rayos, cualquiera sea el grado de evolución de la vida, siempre pertenece a uno o a varios de los siete rayos. En ese sentido, se vuelve fundamental la cercanía de la Tierra al Sol, puesto que la luz y la radiación del Astro Rey, nos influye más que otros momentos del año. 

Se podría decir que estos rayos son entidades vivas, contienen millones de partículas, imagino que en realidad cantidades imposibles de definir, como se expresa desde la ciencia, por ejemplo, en el caso de los neutrinos, esa partícula que dicen los que saben, parece mágica por su comportamiento. También podemos expresar que los rayos son la Sustancia de la vida, es decir, el Ser Supremo en acción. Cada uno contiene todos los aspectos y virtudes del universo, aunque en cada color una o varias de estas virtudes, se destacan más, por eso se describen siete particularidades de los rayos. El rayo de: la voluntad, el del amor y la sabiduría, la inteligencia activa, la armonía y la belleza, la mente concreta, el devocional y el rayo de orden natural y ritual.

Cada corriente de vida de este planeta pertenece a un rayo en particular, y su propio arquetipo, o su presencia en el ser, vive en esa esfera o rayo. Como todo está en espiral y tiene dos polos, ocurre que las personas, de acuerdo con nuestro estado evolutivo, podemos manifestar las virtudes o los vicios de los rayos. Afortunadamente, todo está siempre en una espiral de evolución, así que los vicios tienen su función de ser y se irán transformando, por esfuerzo y libre albedrio, en virtudes. 

Desde mi percepción, la experiencia de todo lo que concierne a esos siete rayos, es más fuerte en estos días, especialmente el séptimo que es la vibración de Orden, Ritual y Ceremonial, una época propicia para ordenar y entender nuestra vida personal.

Por eso es tan recomendable juntarse en familia y amigos para no quedarse solos, también convivir en un lugar como un Ashram o algún lugar en la naturaleza. También la práctica grupal de algunas disciplinas ayudan a un estado de introspección en estas fechas, por lo que puede ser una forma inteligente y congruente de celebrar este acontecimiento cósmico, trascendental y humano.

Hay que usar la intuición para poder percibir el ambiente, abrirse desde el alma para poder afinar con el sentido profundo e importante de la Navidad. No se trata sólo de mitos ni fábulas, aunque sí se utilizan mitos para transmitir símbolos que impactan sin ninguna duda sobre nuestra psique humana. Ahora podemos comprobar conscientemente las grandes verdades que antiguamente estaban ocultas, pero es verdad que actualmente ya no hay casi nada oculto, la ciencia comprueba cada día de mejor manera la inteligencia del universo y cómo estamos siendo radiados por infinidad de partículas, esta época sigue siendo Navidad, porque es una pascua  que impulsa la vida desde el sol, y su fuerza  de pulsión es fuerte, por eso es una nueva oportunidad para dar un paso hacia una nueva manera de vivir en cada ser humano.

También en Navidad vemos representados en la madre de ese niño tan especial, lo femenino de la vida, que trasciende lo físico, emocional y mental, logrando la pureza de corazón, mente y espíritu. Es la mujer que ya puede hacer de puente, la Sacerdotisa que llega a la plenitud de la comunión con lo superior a lo humano. Es un modelo de virtudes como la generosidad, la pureza, la fe, la caridad, la esperanza, la obediencia y la entrega a lo sagrado por su desarrollo de consciencia en el nivel superior. La Shakty, o sea, la parte femenina de la fuerza que da Origen al Universo, la creación de la materia y el nacimiento del conocimiento, la sabiduría y el progreso. Representando el amor evolucionado, puro y desinteresado.

Este renacer de la consciencia espiritual alumbra nuestra vida y nos da la oportunidad de disipar nuestros temores y defectos e irradiar en nuestro entorno amor y dicha, como si fuéramos pequeños soles, cristalizando una consciencia superior en la vida cotidiana. Eso sucede si quieres afinar con esa energía y aprovecharla para darte impulso y mejorarte a ti mismo. 

Por supuesto, también son maravillosas fechas para disfrutar con la otra familia, la espiritual, la que eliges, es decir, seguir la Navidad de otra manera, es que, si nace una consciencia Crística en cualquier ser humano, nace y fluye el contentamiento por el gran estímulo a la glándula pineal, expandiendo tu mente a otras dimensiones. Es también una época favorable para amarnos los unos a los otros, incluso a los que consideramos enemigos, para de esta forma sanar viejas heridas y purificarnos de resentimientos.

Los grandes sabios han expresado que el vacío y el silencio guardan el infinito potencial de lo divino, lo que llamamos Dios, la Causa de todas las causas, es decir, el Absoluto. Sin embargo, tienes que darte cuenta que el Absoluto no es un concepto distante e inalcanzable, sino nuestro propio Ser individual incluido dentro de la gran Inteligencia que mueve todo el universo conocido. Lo que hay que entender es que el SER no es una filosofía, doctrina o ideología, sino la experiencia real de lo Sagrado en Sí mismos; por eso aprovecha a vibrar con el Sol estos días y verás cómo se facilita generar un poco de luz en tu vida. 

La experiencia de lo Sagrado es la maravillosa culminación del proceso evolutivo de la naturaleza humana en las dimensiones donde nos encontramos y tú puedes vivirlo; es la experiencia obligada para poder ‘Iniciarse’ en la dimensión inmediata superior a la nuestra, dentro de la escala aparentemente infinita del plan del Universo. 

Esta es una buena época para nacer de nuevo de ti mismo, tiempo que favorece todos los actos nobles y lo mejor de cada individuo, valores como la solidaridad, la unión, la humildad, la gratitud, la confianza en el universo y la paz. Es tiempo de tomar el control de tu vida, liberándote de tanto apego al ego y aprovecharlo para alimentar tu esencia divina. 

Con mucho amor les deseo que puedan vivir lo que necesitan sus almas. Plenitud, esperanza, alegría, amor y paz en estos tiempos para Ser y muchas bendiciones en sus vidas.

S. A. Gurú Constancio.

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