Notas espontáneas 24

 ¿Cuál es la verdadera realidad?

Leyendo fragmentos de algunos pensadores en la web, encontré un comentario realmente fuerte de Jacques Lacan sobre la manera en la que percibimos la realidad: “Sólo los idiotas creen en la realidad del mundo, lo real es inmundo y hay que soportarlo”. A cada uno nos puede evocar diferentes opiniones, sin embargo, quisiera compartir un poco sobre esta cuestión de la realidad y las interpretaciones que hacemos de ella.

Es interesante pensar en qué medida nuestra realidad nace totalmente de nuestro interior, es decir, cómo la vamos creando y transformando según nuestra estructura psicológica, por eso de alguna manera podemos expresar que está viciada, aunque Lacan usa una palabra más fuerte, pero podemos afirmar que se trata de un enlace entre lo que es real que esta fuera, lo que imaginamos y los conceptos que tenemos. Todo esto hace que cada mirada, cada perspectiva y experiencia nos lleve a formular un criterio subjetivo y único de la realidad.

Quizá esta sea una de las razones por las que a veces resulta tan difícil ponerse de acuerdo con otras personas, pues para lograrlo, habría que contemplar también la subjetividad del otro, haciendo un esfuerzo por respetar su perspectiva. Realmente, el que piensa con total seguridad que posee toda la verdad, no hace más que engañarse a sí mismo. En ese sentido, el Maestre José Manuel Estrada enseñaba algo interesante: “La verdad es un conjunto de verdades y mentiras”, es decir, que la Verdad con mayúscula, aquella que va más allá de todo lo subjetivo, abarca los pares de opuestos; verdades, mentiras y todo lo que se ve diferente.

Si nos acostumbramos únicamente configurar nuestras experiencias y nuestra vida como lo hacemos normalmente, de acuerdo a nuestra propia zona de confort, introyectos y verdades no comprobadas, siempre será un problema apreciar la realidad tal cual es. Esto es porque lo real subjetivo, sin la base de lo objetivo en otros registros de la realidad que sumarían para mirar de manera integral, entonces sí, como dice Lacan, “es inmundo y hay que soportarlo”.

Al analizar cómo vemos la realidad, es importante considerar la salud mental, en cuanto a cultivar y habitar una mente consciente y despierta, aunque en este tema también han existido distintas posturas a lo largo de la historia, por ejemplo, existen ciertos padecimiento por los que antes una persona podía terminar en la hoguera, sin embargo, en la actualidad conocemos un poco más (aunque ni remotamente suficiente) sobre padecimientos y posibles tratamientos que ayuden a que la persona desarrolle una vida normal. Este es un ejemplo de cómo todo depende de la cultura, el momento histórico, la sociedad donde vivimos, la moral, etcétera. 

A medida que avanzamos en consciencia, también cambia la realidad para cada uno de nosotros. Con los movimientos que se van produciendo en tu estructura psicológica, puedes ver de diferente manera los mismos hechos que antes te parecían tan objetivos. El Maestre G. Gurdjieff expresaba más o menos que si los seres humanos nos viéramos como realmente somos, no lo podríamos soportar, esto también tiene que ver con la manera en la que deformamos la realidad inconscientemente. 

Un proceso interesante en nuestro crecimiento personal, es aprender a no modificar, exagerar o dramatizar la realidad con nuestras emociones o creencias inconscientes, sino asimilarla y elegir sabiamente fluir con ella. Esto nos permitirá madurar lo suficiente para vincularnos de forma más sana con la realidad que vemos afuera.

Si logramos eso, entonces tendremos la base para poder crear ahora sí la realidad de nuestra vida y de todo lo que nos rodea. Quien vive la experiencia de crear en su mente un deseo y logra concretarlo, empezará a disfrutar más de la vida y será, como mínimo, más alegre. 

Muchas veces la infelicidad se debe a una dosis de frustración entre nuestras expectativas y la realidad que se presenta desde afuera, imaginando una realidad que no existe y una vida que no queremos. 

En realidad, somos libres de crear en nuestra vida una realidad hermosa y extraordinaria, ya que siempre hay múltiples posibilidades o formas de ver las cosas. También es cierto que podríamos dejarnos llevar por la corriente, seguir dormidos sin saber que no vemos la realidad tal cual es, viviendo sin sentido y con la carga del sufrimiento de las cosas que pasan sin que podamos controlarlas. 

Es maravilloso darnos cuenta que sí tenemos elección en modelar la realidad que habitamos, pero hay que pagar un bello precio por ello, que es el esfuerzo consciente y permanente de observar nuestra mente y aprender a dirigir nuestros pensamientos hacia una vida plena. El poder está en tu mente, ella puede ser tu mejor amiga o tu peor enemiga.

Por eso puedo asegurar que si una persona decide vivir su vida desde una perspectiva constructiva que tienda a su propia evolución, se convertirá en una persona respetuosa y tolerante con los demás, pues ha comprendido que su mundo es su propia invención y responsabilidad.

Además, una mente sana, en constante aprendizaje activo, comprueba cada día que “tu ser atrae tu vida”, sintiéndose responsable de todo lo que le sucede de negativo o positivo, incluyendo a otros, en un sentido profundamente noble, que respete a las leyes de la naturaleza. Así, somos cada vez más capaces de ejercer nuestro libre albedrío y convertirnos en los inventores del significado de nuestra realidad, sabiendo conscientemente que siempre podemos mirar la vida desde el ángulo más alegre y beneficioso para nosotros y los demás.

Maestro Constancio


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