Notas espontáneas 23
El miedo a vivir.
Quiero desear al que lee, que su hambre y sed de vida sean más grandes que sus miedos....
A veces veo que en muchas personas el peor de los miedos es el miedo a vivir. Los seres humanos tenemos que hablar mucho del miedo para reconocerlo, comprenderlo y aprender a manejarlo, está escondido en el inconsciente y esa es la clave. Por eso, concientizar todo lo que nos perdemos los seres humanos de las posibilidades en la vida y sobre todo nuestro extraordinario potencial que surge cuando nos animamos a vivir, pero quedamos apagados por tener diferentes miedos.
Las veces que no viajamos aunque tengamos muchas ganas por miedo a que suceda algún accidente, aquello o lo otro; tenemos miedo a lo mejor de amar nuevamente a alguien cuando hemos tenido problemas en otros vínculos y nos perdemos la posibilidad de volver a enamorarnos y disfrutar de la vida; tenemos miedo inclusive de osar vivir alguna aventura, subir una montaña, nadar en el mar, bucear, lo que sea… hasta a veces caminar por caminos nuevos para no cambiar o recorrer lugares desconocidos que terminamos evitando, por miedo.
El miedo ha estado manejando nuestra vida por miles de años, desde que empezamos a razonar, pero, también el miedo es maravilloso porque nos está ayudando a superarnos a nosotros mismos, pues el miedo es el que hace que tengamos precaución y hace que usemos el sentido común a la hora de ciertos riesgos o sea que es importante y por eso hay que hacerse amigo de los miedos. Porque el miedo, es una de esas intensas emociones que la naturaleza nos ha dejado como herencia desde aquellas épocas en las que luchamos por la supervivencia. La evolución nos dotó con un magnífico cerebro con la capacidad de modelar casi infinitos escenarios posibles para aprender a elegir el menos riesgoso. El cerebro tenía que ver como defenderse de muchos animales y circunstancias hostiles, en la selva por ejemplo tenia que calcular la velocidad del tigre que vendría detrás de nosotros, decidir si convenía saltar hacia un árbol o seguir corriendo, si había alrededor una trampa o algo para distraer al tigre, etc...
Pero en el presente, en el que ya no nos jugamos la supervivencia física a cada momento, debemos confesar que ese mecanismo sacado de contexto es inadecuado y nos bloquea. Aquel repaso mental de todo lo que puede salir mal nos hace más que paralizarnos sin sentido... Y si pasa esto...? Y si pasa aquello...? Y si me miran feo...? Y si no se cumple lo que quiero...? Y si pierdo todo y me quedo solo...?y si nos accidentamos?, y si nos roban?.
El maravilloso mecanismo del miedo que antes nos permitía tomar mejores decisiones y lograr la supervivencia de la especie, ahora, cuando se encuentra fuera de control, como los ataques de pánico o aun en pequeños miedos, no hace más que limitar nuestra capacidad no sólo de vivir, sino de disfrutar y vivir plenamente.
Pero como todo forma parte de esta maravillosa sinfonía que es la vida, con todos sus contrastes, hay muy pocas cosas que valgan realmente la pena y que no conlleven un esfuerzo. Vencer el miedo es algo de lo que podemos filosofar eternamente, pero llegado el momento de enfrentarse con él, sólo queda la acción: nos enfrentamos a él para superarlo o no, así de simple.
No hablamos de imprudencia, de temeridad ociosa, sino de la convicción de que el miedo está limitando nuestro potencial y que enfrentarnos a él nos otorga libertad. Nos la pasamos con el temor de que nos quiten nuestras libertades y de que nos controlen los demás, la pareja, los padres, el gobierno, los políticos, etcétera, pero no nos damos cuenta que la verdadera forma en la que dejamos de ser libres es a través de nuestros propios miedos. Porque es el miedo a la libertad y ser responsables de nuestra vida.
El miedo te vuelve susceptible, manipulable, y anula la capacidad que tienes de manejar realmente todo lo que eres como ser y persona, dejándote en una posición de víctima. Observa profundamente en tu interior y pregúntate, ¿vives tu máximo potencial? ¿Qué cosas harías si no tuvieras miedo? ¿Cuáles de tus temores son sanos y cuáles te están limitando?
Imagina, nunca te metes en el agua por miedo a ahogarte aunque no haya pasado nada con el agua y si pasó también sabes que hay que superarlo, porque cuando uno empieza a mirar lo que hay atrás del miedo descubre una maravillosa frontera que nos separa de la mayor felicidad la posibilidad de vivir en libertad y experiencias que te ayuden a crecer.
La auténtica libertad nace de la voluntad que decide hacer lo mejor para sí y en beneficio de los demás, sobrellevando tus limitaciones, y que es capaz de distinguir el bien mayor, esforzándose por transformarse para convertirse en tu mejor versión.
El miedo, ya lo dijimos, es natural, así que no hay necesidad de fingir una valentía que no tenemos o de sentirnos culpables. Lo maravilloso de esta historia, es que a una persona no puede llamársele valiente si no ha atravesado sus miedos. Si nunca ha tenido miedos, entonces no es valiente, sino imprudente o simplemente está fuera de la realidad.
El mito del héroe es aquel en el que el protagonista se enfrenta con fuerzas que obstaculizan su labor, sin embargo, esas resistencias externas de las fábulas, no son más que la representación simbólica de un bullir de fuerzas internas que el héroe tendrá que enfrentar y finalmente vencer. El miedo es sin duda uno de los ingredientes más poderosos de esa sombra sobre la que nos toca echar luz porque algo muy antiguo que genera miedo, es precisamente comenzar a mirarnos a nosotros mismos, así que observar nuestros miedos, también tiene su dificultad. Se suman muchos sentimientos como la vergüenza, el miedo al miedo, el no querer tener ni reconocer el miedo, la necesidad de olvidarse de los momentos en que tuvimos temor… Pero aquellos que se conocen un poco a sí mismos, lo saben; sientes el miedo de ir más profundo, de mirarlo... pero luego, cuando comienzas a liberarte de ese miedo, surge un cierto poder; manejas tu vida, te ven diferente, tienes más fuerza, alegría y magnetismo. Si eso quieres lograr, entonces debes comenzar a trabajar sobre ti mismo.
Así que cuando llegue ese momento de enfrentarte con tu miedo, confía en todo lo que eres como persona y en el Ser que también eres y sobre el cual se apoya tu vida. Con esa confianza, da un paso adelante y descubre la vida libre de miedos.


Gracias Maestro! Sus comentarios llegan siempre en el justo momento para recibirlos!
ResponderEliminarMagnífico Maestro, magnífico 😌
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