Notas espontáneas 22
Retornar al ser que realmente eres
Conocer lo que realmente somos como ser o esencia, es fundamental para todo ser humano, por eso hay que ir más profundo que tu hermosa persona humana o ego, comprendiendo todo lo que conforma la estructura que te envuelve, para luego ir más adentro; así descubres quién eres realmente, porque todo lo demás es sólo la coraza. Lo maravilloso es que todo lo que es verdadero y esencial en ti, es único en el universo, te pertenece y sólo puedes hacerlo crecer por medio de tu voluntad, tu razón, tu sentimiento y sobre todo, tu propia comprensión, además de tu decisión y consentimiento. Así, se desarrolla la consciencia por la individual percepción interna de todo lo que ocurre.
Todos queremos un mundo mejor, por eso hay que trabajar por el desarrollo de la consciencia de toda la humanidad y empezar por la expansión de la mente intuitiva, esa mente espiritual. Sin embargo, esto no puedes hacerlo si no le das importancia ni le dedicas atención, por lo que no se puede obligar a nadie a crecer, conocerse y profundizar en su alma, ya que es una decisión individual. Tal vez sea posible recomendar o inspirar, pero no imponer, por más que consideremos que algo sea constructivo. Es curioso que a veces es más fácil influir para algo negativo en las personas, que en algo positivo; parece haber menos resistencia por comodidad a recibir lo que no nos sirve, ni nos desarrolla, que aceptar ayuda en algo que serviría para mejorarnos, pero que representa un esfuerzo.
Algo fundamental para mejorar la vida de toda persona, es aprender a controlar sus emociones y tomar consciencia de que toda la negatividad drena su energía y su fuerza, desgastando no sólo la voluntad de estar mejor y ser feliz, sino dejándonos en el limbo. Así es como una persona termina desconectada de la realidad que le rodea, de manera que su vida se vuelve difícil y azarosa, ocurriendo cosas aparentemente inexplicables a las que le llamamos destino o mala suerte, porque hemos perdido la capacidad de conocernos y tomar control de nuestras vidas.
El constante abandono inconsciente y semiconsciente hacia los estados negativos, como el resentimiento, la autocompasión, las quejas, los reproches, las animosidades, el rol de víctima, sumado a la crítica sin sentido hacia lo que sea, las discusiones y todo el resto de emociones negativas, equivale con seguridad a desangrarse lentamente todo el día y luego preguntarnos por qué nos sentimos débiles e infelices.
En diversas filosofías de autoconocimiento, se repite la enseñanza de que cuanto más inconsciente se es de una cosa, mayor es el poder que esa cosa ejerce sobre nosotros, por lo que nuestra conducta se vuelve más mecánica. Es tan fuerte la inercia y la corriente social, que en ocasiones le gana a los deseos de superación. Por eso, conviene comprobar que llevar a la luz de la conciencia todo aquello que boicotea nuestra vida, es quitarle el poder inconsciente que ejerce sobre nosotros.
Para ello, es necesaria una larga e imparcial observación de tu vida, perseverar y tener paciencia contigo mismo. Es que a veces miramos algo de nosotros en una meditación, pero lo dejamos pasar y no profundizamos observándolo plenamente. Esto de verse a uno mismo por completo, de verdad, lleva tiempo, no sólo unos meses, sino que prácticamente se convierte en una aventura para toda la vida, ya que siempre hay algo más por conocer del interior, también por superar y aprender.
Un paso básico luego de observarse y reconocerse es elegir construirse a sí mismo, pero es muy importante haber desarrollado algo que mantenga nuestro centro como un “yo” interior que coordine todo en uno; es parte de la mente superior, tiene que tener la fuerza suficiente para que pueda resistir gradualmente la vida cotidiana, sus efectos, y sea capaz de mantener el equilibrio interior a pesar de todo. Entonces ocurre que comienzas a fortalecerte a la vez que regresas a la verdad de tu esencia.
Este paso tan importante, comienza aprendiendo a verte, a observarte, a conocerte, a recordarte a ti mismo en presente. El reto es que ese momento de consciencia se pone a prueba todos los días, pues “volver a dormir”, es decir, vivir en lo cotidiano de forma inconsciente, es lo más común que puede ocurrir por simple inercia. Por eso, la corriente de la vida nos puede arrastrar, cayendo bajo el poder de la ignorancia de nosotros mismos, identificándonos con las circunstancias y vivencias del ego, creyendo que sólo somos eso. Lo maravilloso es que, si estás entrenado en observarte a ti mismo, apenas te das cuenta que te dormiste eres capaz de retomar el camino y hacerlo incluso con más fuerza.
Volver a la esencia es volver a ser “niños” pero no es regresar exactamente a la inocencia pueril, sino volver a lo auténtico en ti, a lo que verdaderamente eres, que ya se manifestó durante los primeros años de vida, pero luego quedó sepultado bajo la personalidad que poco a poco fuimos construyendo.
Volver a la esencia es empezar a crearse a sí mismo por medio de un esfuerzo adecuado. El estado de vida mecánica inconsciente en cualquier ser humano, le impide desarrollar el "Yo" Real en sí mismo y lo normal es que tampoco lo deseará.
Encarar la vida de forma distinta no implica necesariamente modificar las condiciones externas, sino empezar a percibir y controlar positivamente los efectos ejercidos por la vida cotidiana sobre uno mismo, en nuestro interior.
La comprensión es la clave y la fuerza más poderosa que podemos crear en nosotros mismos, partiendo de darnos cuenta y entender que somos organismos con capacidad de autodesarrollo, no estamos terminados, si así fuera entonces seríamos perfectos y sin necesidad de retoque o cambios.
Por eso las claves son concretas:
1.- La esencia sólo puede manifestarse por medio de una conciencia cada vez mayor de lo que se es, en todos los planos, porque a no ser que dicha persona se observe a sí misma y llegue a ser consciente de lo que es, no puede cambiar casi nada de sí mismo.
2.- La esencia sólo puede manifestarse por medio de la verdad. Es importante que aprendamos a distinguir y encarar la verdad acerca de nosotros mismos, sin filtros. De esa manera, dejaríamos de mantener una imagen artificial de nosotros mismos en la vida, de sostener una máscara que no es real. Muchas personas no pueden ser felices debido a que viven una vida que no eligieron y sostienen una idea superficial de ellas mismas, que deriva de una falsa personalidad. Sin darse cuenta, estas personas se apoyan en algo que no es realmente lo que son, como lujos, posesiones, reconocimientos, etcétera.
3.- Meditar y tratar de comprender, que el ser humano ha sido creado como un organismo que se desarrolla a sí mismo, que es capaz de ir más allá de las condiciones en las que ha nacido, y puede superarse y construirse constantemente.
4.- La auto observación para encontrar la verdad y permitir que empiece a crecer en nosotros, permeando nuestro interior, fortaleciendo nuestro verdadero ser que no puede crecer a través de la vida externa, sino a través del significado interior.LAS MENTIRAS MATAN A LA ESENCIA.
5.- Cuando todo el crecimiento es externo y no interno, es más o menos como estar muerto. Por eso, un rico no puede entrar al Reino de los Cielos, no porque la riqueza sea mala en sí misma, sino porque una persona que se ha perdido en sólo buscar riquezas materiales, puede desarrollar un ego exitoso y millonario, pero esto constituye una distracción para el verdadero desarrollo que siempre es interno, es decir, propio de su esencia.
Es importante tener claro que la consciencia no se puede desarrollar inconscientemente y que de ninguna manera puede ser algo que suceda por casualidad; observa bien la vida y descubrirás que si no quieres crecer, tu desarrollo será muy lento, tanto que toda una vida puede repetirse casi diariamente, replicando las mismas tendencias y rutinas automáticas e inconscientes. Es en estos casos que el dolor se convierte en el único mecanismo que nos despierta un poco, lo que tampoco constituye una garantía de crecimiento, porque de nuevo, aprender a crecer, incluso ante el dolor, parte de una decisión consciente. Es hasta que una persona se cansa de sufrir sin saber porqué, de vivir inconscientemente, de no controlar su propia vida, que quiere comenzar a manejarla; es en ese momento que se vuelve receptiva en buscar y recibir ayuda; de manera que este maravilloso proceso de construirse a sí misma comienza y la vida cobra sentido.
Maestro Constancio


Muy hermoso texto. Es muy cierto cuando menciona que no se puede obligar a nadie a meditar y buscar en su interior, pero si inspirar. Hace años me parecía una práctica sin sentido, inclusive aburrida, pero ahora me gusta tanto, me relaja y me permite tomar mis pensamientos y analizarlos de una forma tranquila y meditativa. Gracias por compartir estos textos tan inspiradores. ¡Saludos!
ResponderEliminarExcelente trabajo Venerable Constancio.Muchas gracias.
ResponderEliminarExelente reflexión
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