Notas espontáneas 18

La Mujer en lo sagrado

La mujer y todo lo femenino natural de la vida, en el mundo actual está creciendo día a día y tomando su lugar, por eso está sucediendo el avance a una sociedad más equitativa y hay que pensar seriamente en el despertar de la fuerza femenina y recuperar la sabiduría que viene de muy lejos. 

Algo maravilloso es la historia de Saraha, figura prominente en el Tantra antiguo, y cuya Maestra fue una mujer. Cuenta la leyenda que Saraha fue el hijo de un erudito Brahmin que estaba en la corte del Rey Mahapala. El rey estaba dispuesto a darle su propia hija, pero Saraha, así como Siddhartha Gautama, quería renunciar a todo, quería ser un sanyasin, y se convirtió en discípulo de Sri Kirti. Un día, mientras Saraha meditaba, tuvo una visión: había una mujer en el mercado que sería su Maestra. Sri Kirti lo había puesto en el camino, pero una mujer le transmitiría la verdadera enseñanza. Fue al mercado y quedó sorprendido cuando encontró a la mujer de su visión. Era una arquera y estaba haciendo una flecha. Una arquera era una mujer de baja casta social y, para Saraha, un famoso brahmin erudito, el acercarse a una arquera era simbólico, pues el Tantra dice que, mientras más culta y civilizada sea la persona, suele tener menos posibilidades de una verdadera transformación.

Generalmente podemos observar que una persona es mucho más viva cuanto más primitiva es, en realidad cuando es natural, en el sentido de disfrutar de muchas cosas simples, de la vida cotidiana. El exceso de civilización a veces te convierte en un ser humano plástico, antinatural, te vuelve artificial, intelectual y demasiado “cultivado”, en realidad alienado. Pierdes tus raíces de la tierra, temes al mundo de barro que hay dentro de cada uno, eludes tu sombra y anulas la mitad de ti mismo, pues casi todos de alguna manera somos 51 % de luz y 49% de oscuridad. Creas una imagen virtual y empiezas a vivir alejado del mundo real y finges no ser de este mundo para parecer mejor que otros, eso porque en las apariencias conviene verte elevado o una persona que está más allá de los instintos. El Tantra dice que para encontrar a la persona real que eres, tendrás que ir a tus raíces. Lo erudito debe ir a lo vital, lo plástico debe ir a lo real, lo instintivo a lo sutil, entonces sí, tienes todo para ir a lo sagrado, la fuerza, la base, pegada y alimentada de la tierra, la madre que te dará la energía necesaria para ir más allá de ti mismo, nacer de nuevo o sea crearte a ti mismo.

La historia cuenta que Saraha, de inmediato, al ver a la mujer, sintió algo muy especial en su presencia, algo muy fresco, y se dio cuenta que a través de ella podría descubrir la sabiduría y la fuente de la vida misma. Suceden cosas muy bellas y todo lo que le ocurre a Saraha nos puede ser muy útil para darle a la mujer el valor que merece, pues aún no le damos la importancia que le corresponde como a cualquier ser humano, hombre o mujer, y en el caso del Tantra, es la mujer la que le da la posibilidad al hombre de llegar juntos a la perfección, siendo ella la fuente misma de la vida. Simplemente, ver a los ojos a tu pareja, es ver al mismo Dios, feliz de gozar y de hacerte gozar.

Por eso puedo afirmar que el Tantra nunca fue machista. Es realmente feminista con un tremendo y maravilloso amor a lo masculino. Esto es interesante destacarlo pues muchos sistemas de desarrollo aparentemente tienen que ver más con el hombre que con la mujer. Hay que aceptar que por siglos hubo gente e instituciones que han convertido al ser humano en un ser inválido, con sentido de culpabilidad, una emoción que solo sirve para amargarte la vida. No han liberado al ser humano, mucho menos a la mujer; tampoco lo han convertido en un ser alegre, sino en un ser poco más que miserable y sin propósito individual. Se condena casi todo, desde la comida al sexo, desde la relación de pareja a la amistad, se condena el amor, la libertad, el cuerpo, las emociones, la mente, no nos dejaron ni una pulgada donde afirmarnos, nos quitaron casi todo y el ser humano quedó colgado, simplemente colgado; y los que logran soltarse se liberan pero de una manera superficial sin aprovechar bien las posibilidades humanas, hasta se degradan al ir al otro extremo por efecto de la ley del péndulo. Yo diría que vivir así es apenas tolerable, es estar simplemente vacío, vacío de la plenitud que por la misma naturaleza nos corresponde. El Tantra podría darle una nueva perspectiva a la humanidad y, si no fuera así, siempre hay algo que se puede aprender en una bella historia, donde cada uno toma lo que necesita y lo que considera que no le sirve, sencillamente lo deja. 

Cómo se puede vivir plenamente sin polaridad, cómo puede cualquier ser, vivir realmente bien, sin reflejarse de alguna manera en otro ser, es casi imposible, necesitamos del otro, lo necesitas tú que ahora estas leyendo, y no se puede cambiar por un gatito que cuidas y crías, o un perro o lo que sea, disfrutar del aire, del sol, del agua, del calor, del paisaje, del arte, los bosques, las playas, ahí realmente está la vida y está lo que llamamos Dios. Además, eso seguro te polariza y te reflejas, te recreas y realmente puede ser increíblemente maravilloso.  Lo disfrutas sí, pero no será igual que con otro ser humano, sin tratarse exclusivamente de una relación de pareja, pues nos complementamos, nos polarizamos, en la amistad, la relación de padres, hijos, hermanos, trabajo, aprendizaje…

Sigo con esta versión de la leyenda: Saraha, el brahmin erudito, abandona a su maestro para ir al mercado en busca de la mujer de su visión. El Tantra florece en el mercado, en lo ordinario de la vida, no es una actitud de negación, es de posibilidad absoluta... Saraha la encuentra. La mujer estaba haciendo una flecha, era una arquera, una mujer joven, muy viva, radiante de vida, cortando el eje de una flecha, sin mirar ni a la derecha ni a la izquierda totalmente absorta en construir la flecha. El brahmin inmediatamente siente algo extraordinario en su presencia, algo que nunca había visto. Hasta su Maestro palidecería en su presencia, emanaba algo muy fresco, de la fuente misma... La mujer observó cuidadosamente la flecha lista con un ojo cerrado y otro abierto, asumiendo la postura de apuntar a un blanco invisible. Saraha comenzó a sentir un mensaje, pensó que la postura era simbólica, pero estaba confuso. Podía sentir que allí había algo, pero no podía descifrar lo que era, así que le preguntó a la mujer si era una arquera profesional y ella lanzó una carcajada.

—Brahmin estúpido –le dijo con una risa salvaje—, has dejado los vedas y ahora estás adorando las enseñanzas de Buda. ¿De qué sirve eso? Cambias tus libros, cambias tu filosofía, pero sigues siendo el mismo hombre estúpido. 

Saraha se sobresaltó, nadie le había hablado de esa forma, sólo una mujer inculta podía hablar así, y la manera en que se reía, era tan primitiva, tan incivilizada, pero aun así había algo muy vivo que lo atraía. Ella era un imán y él un pedazo de hierro.

—¿Piensas que eres un budista? –rió otra vez la mujer—. Deberías ir con el hábito de monje budista. El significado de Buda sólo se puede conocer a través de la acción, no de palabras o libros. No pierdas más tiempo en esa búsqueda fútil, ven y sígueme. 

Ocurrió algo entonces, algo parecido a una comunión. Él nunca antes se había sentido así y por primera vez entendió lo que las enseñanzas querían decir respecto a estar en el centro y evitar los extremos. Había sido un filósofo luego un anti filósofo, de un extremo a otro, primero adoraba una cosa, luego su opuesto, pero seguía adorando.

Saraha descubre entonces, que el centro es el punto donde el ser humano se realiza. Cada vez que recuerdo esta historia me viene a la mente el Maestro Don José Marcelli, busca tu CENTRO, su expresión permanente. Saraha no había visto eso con otros maestros y se lo mostró esta mujer que le decía la verdad, ya que sólo se puede aprender a través de la acción. Ella estaba absorta en lo que hacía y Saraha recibió otra lección: Tener la totalidad del Ser en la acción, es liberarte de la acción. Solo el presente existe…

Haz cualquier cosa plenamente y se completará, no llevarás ningún lastre psicológico o físico, por eso siempre hay que cerrar círculos, pues si haces algo incompleto te quedará pendiente, colgado, será una molestia, pues la mente querrá continuar hasta completarlo y de esa manera se genera “basura” o “ruido” que molesta en interfiere cada día más hasta no saber ni tener claro nada, quedamos así vagando a la deriva en la vida cotidiana. El Tantra se complementa perfectamente con el Karma Yoga, cuidarse en la acción para no generar efectos negativos, aclarando que no significa dejar de vivir.

Por primera vez Saraha había encontrado una mujer que no sólo era hermosa físicamente, segura de sí misma y bella también espiritualmente, naturalmente, Saraha se entregó. Con ella aprendió lo que era la meditación, lo que era vivir cada instante con total profundidad, la vida revelada en cada sencilla acción diaria.

—Tú no eres una arquera común –le dijo entonces—, te pido perdón por haberlo pensado. Tú eres una gran Maestra y he renacido a través de ti, hasta ayer no había sido un verdadero brahmán, desde hoy sí lo soy. Eres mi maestra y mi madre, me has dado un nuevo nacimiento, no soy más el mismo.

Saraha se convirtió en un tántrico, ya no seguía meditando de la misma manera, dejó los vedas y la búsqueda del conocimiento y los rumores comenzaron a circular por el país. Ya no medita, canta y baila, decía la gente, ahora el canto es su meditación, la celebración su total estilo de vida, ya no es serio, pues el tantra es alegría, es femenino y masculino, es sincero pero no serio, es gozoso, el juego de la evolución con alegría entró en su ser. El tantra es el juego de la vida ya que es una forma altamente evolucionada del amor en libertad, el amor es un juego y la vida con más alegría y juego entró en su ser y a través del juego y la alegría nació la verdadera sabiduría...

Aprender el camino del cielo sin olvidar el camino de la tierra es la clave. No dejar  de ser lo que se es, pero ser mejor cada día. Ya debes saber que allá donde uno vaya, te sigue tu parte oscura. Hay que cambiar por dentro para cambiar algo del mundo, y esto no llega con cambiar algo circunstancial, superficial. La verdad es aquello que es real, sin embargo, la verdad es un conjunto de verdades y mentiras siempre está la dualidad. El Tantra es para los pobres y los ricos, para aquellos que no pueden cambiar su realidad y para los que pueden cambiarla, pero buscando la trascendencia. El Tantra es el conocimiento por el que uno alcanza la liberación y la fuerza te la da la energía femenina del amor.

Si tememos morir, casi se puede decir que no mereceremos vivir, tememos cambiar algo y no se moverá nada, todo seguirá “normal” y las cosas normales en esta sociedad del presente no resultan lo mejor para realizarse y ser feliz, en cambio si te arriesgas a morir, a sufrir, a perder, a viajar, a romper tus propias fronteras, tus propios límites marcados por tus vivencias. Entonces si encontraremos la vida, en realidad la fuerza de la vida te dará más vida, así es la Iniciación, ir más halla de tus posibilidades “normales”, el Ser fluye a través de la forma humana… de todos modos todos nos morimos igual y aun los grandes seres, considerados Dioses por la historia humana se murieron igual, así que el verdadero reto es vivir muy bien.

Para un Iniciado en lo Sagrado no hay ninguna dificultad para aceptar la Iniciación femenina en lo Sagrado, todo ha ido cambiando, como decía el Maestro Marcelli, así que independientemente de que haya que actuar con cautela debido a factores históricos, geográficos, religiosos y sociales que pertenecen a otras épocas y todavía tienen peso propio, se puede comprobar que lo están perdiendo a medida que avanza la Nueva Era de Acuarius, ya tenemos muchas damas sabias en el mundo.

Cuando se habla de esto todavía se arguye que pesan sobre la mujer factores negativos asociado con la sangre, los elementales y hasta con la inteligencia, especialmente desde la época de Aries, pues en la cultura de los tiempos de Taurus eso no contó gran cosa. Durante el período de Piscis las mujeres tuvieron varios factores de orden cósmico a su favor, pero los hombres se los trastocamos declarándolas prostitutas. 

En fin, hay factores positivos y negativos tanto en la Mujer como en el Hombre y, precisamente, la Iniciación no los niega, sino que trata de controlarlos con equidad para aprovecharlos y mejorar la Realidad que se dinamiza, genera luz y evoluciona por polaridad equitativa.

La Teúrgia (magia blanca), es la quintaesencia, conjunción de cuatro vertientes en una sola, la quinta posibilidad, tal como lo simbolizan la Cruz de Acuarius y la de Jerusalén; es el poder del Ser no del tener. Esa quintaesencia tanto la pueden manejar los hombres como las mujeres, reconociendo de antemano que para ellas es un poco más difícil que para nosotros, pues su poder es muy grande del Corazón hacia abajo, y el de los hombres, cuando se desarrolla, tienen más factores propios de la parte alta del Corazón. Esto es lo que se estudia en las Escuelas Iniciáticas y se experimenta en las Cámaras de Alta Iniciación.

Naturalmente, como siempre, podemos tener buenas intenciones y es hasta sencillo hablar de estas cosas, pero es difícil realizarlas a fondo. Si lo bueno fuera fácil cualquiera lo haría y carecería de interés, como el asunto de la Luz del Sol, por ejemplo, que disponemos de ella cotidianamente en cada maravilloso amanecer, sin aparente esfuerzo y se nos olvida que toda la vida organizada superior depende de la luz del sol y a veces hasta nos fastidia. 

Este es el amanecer de hoy…

Abrazos con amor a todas las mujeres, en especial a las que buscan lo sagrado dentro y fuera de sí mismas…

Maestro Constancio


Comentarios

  1. Muchas gracias querido Maestro por compartir esa Gran Luz. 🙏

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