Notas espontáneas 16

Necesitamos más corazones amorosos

Estos últimos meses han sido muy fuertes para este servidor, he recorrido algunos lugares donde vi mucha gente en la calle, tirada sin esperanza o durmiendo, y no sólo ha sido en un país, sino en varios. La última vez, vi un hombre de más o menos cincuenta años, no se notaba que llevara mucho tiempo en la calle, tal vez unos cuantos días, pues se veía con ropa no tan gastada todavía. El hombre se encontraba sentado en la banqueta, con la cabeza apoyada contra la pared. Se le veía agotado, triste, solo, quebrado en realidad, apoyándose con el costado de la cara como buscando dónde asentar su cabeza; estaba realmente vulnerable. Lo miré y me miró, noté su dolor y la necesidad de auxilio, de que alguien lo pudiera ayudar, pero la gente simplemente pasaba por ahí y seguía de largo... me dolió el alma, porque todavía hay tanta gente en el mundo en esas circunstancias. 

Cuando llegamos a la RedGFU, antes de ir al aeropuerto, llegaron pizzas, muchas pizzas , tantas que sobraron. Entonces, pasó algo bello, juntamos todas y salió Toni con ellas a repartirlas entre quienes se encontraban en calle sin hogar… por ese gesto, muchas gracias querido Toni, me conmoviste el alma.

Estas situaciones tan cotidianas, me hacen darme cuenta de todo el amor que necesita este planeta, cuánta necesidad hay en el ser humano que en algún momento de su vida, por crisis, dolores y decepciones, necesita una mano que le ayude. La desesperación de un alma quebrada lleva a tantas personas al extremo de abandonarse, y aunque en sus ojos se nota la falta de esperanza, todavía piden ayuda en silencio, sin decir nada... 

Hay millones de ojos desesperanzados en el mundo, que están esperando una mano del universo que los ayude a salir de esa situación, buscando un poco de luz en sus vidas. Hay seres maravillosos que actúan como esa ayuda del universo, pero en algún momento pareciera que son pocos todavía y que la ayuda no es suficiente. Tenemos que hacer algo como humanidad, pues en la sociedad hay millones de personas, también niños y jóvenes, que sufren. Y no sólo estamos hablando de gente quebrada por la droga y otras las adicciones, sino personas que pasan por circunstancias difíciles y traumáticas en su vida cotidiana y no encuentran la manera de salir adelante. 

Podemos ir al otro extremo y pensar que cada quien tiene lo que se merece, por karma, irresponsabilidad o falta de  esfuerzo, yo les aseguro que eso poco importa y no constituye una restricción para tenderle la mano a quien lo necesita. Todos aquellos que gozamos la tranquilidad de tener una vida más o menos estable, con un techo sobre nuestras cabezas y comida en la mesa, con una sonrisa y un abrazo para ofrecer, debemos sentirnos afortunados y conmovidos ante quienes no tienen nada de eso, para así todos juntos como humanidad aprender el valor y la enorme riqueza de la generosidad genuina,dejando de lado prejuicios de razas, credos, género y clase social. 

Todos juntos como seres humanos nos degradamos si alguien se degrada, y nos elevamos si alguien se eleva. Ese ser humano, tal vez desconocido para ti, que ves tirado en la calle y sin esperanza, forma parte de ti como miembro de este mundo, como persona, como hermano de la misma especie, como ser vivo, y tú puedes decidir encarnar la ayuda del universo y tenderle una mano.

Maestro Constancio

Comentarios

  1. Me recuerda la historia del Buda que cuando salió y vio tanto sufrimiento busco como hacer para ayudar a trascender tanto dolor

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