Notas espontáneas 11

Los vínculos a través de los elementos.

 

Hay tantas maneras de relacionarse con otros seres, que la forma en la que conectamos con los demás difícilmente podría etiquetarse, pues sería limitar las infinitas posibilidades en la que nuestro ser se expresa.

 

Por tanto las preguntas ¿Es necesario relacionarse? ¿Seriamos más felices sabiendo vincularnos? ¿ Los elementos en nosotros son importantes en ese sentido? La respuesta es obvia, claro que si; para aprovechar los recursos del medio externo e interno, a la Madre Tierra y toda vida en el planeta; para desarrollarnos por completo y continuar y expandir el proceso de creación, reproducción y evolución, que genere nuevos seres más completos, de baja entropía, menos caos. No es más que una manifestación de las leyes de la naturaleza y su capacidad para generar vida e infinidad de vínculos que te unen más a ella.

 

Para intentar esquematizar este proceso tan complejo, quizá podemos mirarlo desde la sencilla perspectiva de los cuatro elementos, que componen todo lo que vemos y a nosotros mismos. La tierra, el agua, el aire y el fuego, están presentes en todos nosotros, aunque cada ser humano tiene un elemento más desarrollado que los demás, y generalmente desde ahí se vincula con quienes le rodean, muchas veces incluso sin darse cuenta. 



 

Lo interesante, es que el vínculo entre dos o más personas abarca mucho más de lo que pensamos. Naturalmente, es el encuentro de dos maneras distintas de pensar y de sentir que se atraen, pero también es el encuentro entre dos historias de vida con todas sus heridas, sus aprendizajes, sus traumas, sus alegrías, virtudes, defectos, familia, cultura y sobre todo, sus elementos.

 

La tierra, con sus características de estabilidad, energía acumulada, firmeza, paciencia, autodisciplina, cautela, seguridad, etcétera, representa la materia, es decir, la manifestación de la energía en su forma más obvia y accesible, y en este sentido, el vínculo se expresa en parte por aquello que llamamos “química” con el otro, la sinergia que se da sumando materia concreta… Esa conexión espontánea que nos da una sensación de pertenencia, de seguridad y entendimiento. 

 

Desde el agua, que representa la adaptabilidad, la capacidad de fluir, flexibilidad, adaptación, sensibilidad, reserva, intimidad, compasión, necesidad de vincularse emocionalmente y la capacidad de servicio.

 

Interesante tomar en cuenta que desde la perspectiva del agua, se considera que el equilibrio de los humores daría lugar a un individuo saludable para vincularse. Pero surgen cuatro temperamentos: 1-Sanguíneo (optimista, sociable y animado); 2-Colérico (amargado, impulsivo e irritable); 3-Melancólico (pesimista, triste y reservado); 4-Flemático (impasible, apático y controlado). O sea, en el mundo de las emociones, podemos encontrar un vínculo que se manifiesta desde los temperamentos y sentimientos, por ejemplo, la ternura que despierta el otro en nosotros, el deseo de que esa persona tenga bienestar, el amor y la necesidad de expresarlo y de sentirnos también queridos y cuidados.

 

El aire, relacionado al mundo de la mente y la comunicación, puede expresarse a través de la admiración que sentimos por el otro, o la creatividad que surge entre dos seres que construyen entre ambos ideas y planes. Características como: la libertad, las ideas, liviandad, cambio, centro o confusión en la mente, análisis, desapego, perspectiva, verborragia, curiosidad, conceptualización y necesidad de socializar, la distancia, el movimiento… Las charlas largas y profundas, en las que el tiempo parece detenerse, también se relacionan con este elemento. 

 

Finalmente, el fuego, con sus características más sutiles, transformadoras e incluso espirituales, a través de las cuales conectamos a un nivel todavía más profundo, en un vínculo que nos inspira a transformarnos, a dar lo mejor de nosotros al mundo, e incluso, en el cual se expresa una conexión kármica importante. El fuego es: vitalidad, pasión, vehemencia, energía, entusiasmo, fuerza, franqueza, radiación, brusquedad, voluntad, iniciativa, exaltación e impaciencia. También calor, luz, energía, la capacidad de consumir, transformar, quemar, dar fuerza, encender. Más y mejor te vinculas, entonces más luz hay en tu vida y más luz fluirá de ti.

 

Indudablemente, los elementos de ambas personas se conectarán de una forma única, pero aprender cuál es el elemento dominante en nosotros y en el otro, nos ayudará a comprender qué sucede en el vínculo, qué es lo que valora el otro, cuáles son sus inclinaciones, y de esa manera aprenderemos a relacionarnos desde la comprensión de la otra persona, no solo desde la búsqueda de satisfacer nuestras propias expectativas. 

 


Por ejemplo, si el elemento preponderante en el otro es el agua, y en nosotros es el aire, esto podría ayudarnos a tener empatía por la otra persona y aprender a relacionarnos con ella desde los sentimientos, que es lo que más le alimenta, en lugar de limitarnos a las ideas o la lógica, que es nuestro propio lenguaje, y en un conflicto, quizá un abrazo sea lo que la otra persona necesite, más que las palabras del elemento aire. Date cuenta cómo si ya reconoces los elementos en ti, podrás verlos y reconocerlos en el otro.

 

Si estuviéramos dispuestos a comprender nuestros elementos y los de los demás, como neuronas espejo conectadas, podríamos tener menos malentendidos y acercarnos a una forma más plena de amar, es decir, amar al otro tal cual es y a cualquier tipo de vida diferente a ti.

 

Porque aprender a amar desde los elementos es fundamental. He ahí lo bello de aprender a relacionarnos con los otros, no a partir de nuestras carencias, sino de aquel potencial que ya fluye en nosotros, que es el respeto y el amor desde la tierra, el agua, el aire y el fuego, y que no necesita de otra cosa para manifestarse que ir quitando los velos que lo obstruyen. Rompe las barreras psicológicas que te impiden ver el ser que eres y el Ser manifestado en todas partes que se descubre y vive experiencias por medio de los elementos.

 

Maestro Constancio

19-08-23

Comentarios

  1. Luz en nuestra vida. 🌞🙏

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    1. La luz , el amor, reconocerme , realiza el milagro , Maestro por su apoyo en mi camino gracias Pax .

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