Notas espontáneas 17
La dualidad que nos conduce a la unidad. Es bellísimo y muy interesante observar cómo opera la dualidad en el ser humano. El flujo de la vida que hace que todo evolucione y que le pone, sal, azúcar, pimienta y diversión a todo, pero que a veces percibimos como conflictos y contradicciones afuera, en el mundo y en los demás, sin darnos cuenta que todos esos conflictos externos son un reflejo de los internos y que todos nacen en realidad de una especie de lucha en la que cada día intentamos conciliar la dualidad que divide nuestras acciones, emociones, pensamientos y aspiraciones. A veces, en cierta etapa del desarrollo de la consciencia, esa dualidad carcome un poco la alegría de vivir y nos parcializa. Cuando empezamos a contrastar experiencias y a conocer al mundo, este choca con nuestras creencias o nuestra sensibilidad, y eso puede producir un caos. En la adolescencia el caos es hermoso, adolecemos de muchas cosas, pero todo está lleno de posibilidades y esperanzas y, por lo tanto, ...