Compartiendo el Sendero 36
Cuando elegimos ver la luz en nuestra valiosa vida y de igual manera decidimos ver esta misma luz en nuestros semejantes, entonces cada experiencia de vida personal y de los otros se recrea, se aligera, se enaltece y aumenta la luz maravillosa del equilibro en la conciencia humana. Ver la luz es además alumbrar toda la oscuridad que también traemos, entonces aceptamos todo de nosotros; aún lo que creemos negativo se ilumina. La sombra, al enfrentarla, se convierte poco a poco en luz. Es en ese instante cósmico cuando el dolor, la soledad y el miedo desaparecen, dando paso a una nueva conciencia de vida, la de Ser. Entonces la humanidad florece aumentando la vibración de nuestro amado planeta, y son en esos momentos prístinos cuando la luz de una conciencia superior, esa inteligencia que mueve el cosmos, nos irradia y aumenta nuestra conciencia individual, permitiéndonos recordar el ser humano que somos, la razón por la que vinimos a este maravilloso planeta: ser felices y evolucionar h...